Hidratación y rendimiento: más allá del agua
La deshidratación empeora el rendimiento y la recuperación. No hace falta obsesionarse, pero sí tener un plan.
Hidratación según el momento del entrenamiento
Antes del entreno: Unos 400-600 ml de agua 1-2 h antes. Si entrenas a primera hora, bebe bien al despertar.
Durante: En sesiones de más de 1 h o con mucho calor, pequeños sorbos cada 15-20 min. Para sesiones cortas, no es crítico. En entrenamientos intensos de más de 90 minutos, considera agregar carbohidratos y electrolitos.
Después: Reponer con agua y, si has sudado mucho, una comida que incluya algo de sodio (sal en la comida) ayuda a retener líquido.
Señales de alerta
- Sed intensa
- Orina oscura
- Dolor de cabeza
- Fatiga excesiva
En esos casos, prioriza rehidratarte antes de seguir entrenando fuerte.
Tips profesionales
- Bebe agua regularmente durante el día, no solo en el entreno
- La orina clara o ligeramente amarillenta indica buena hidratación
- Pesa antes y después del entreno para ajustar tu ingesta
- En competencia o entrenamientos largos, reemplaza 50-100% del peso perdido
Conclusión: Una hidratación adecuada es la base de un buen rendimiento. No es glamoroso, pero es crucial.
